Mallorca: la isla de las mil caras, donde los dramáticos acantilados de la Serra de Tramuntana se encuentran con calas de aguas turquesas. Un lugar donde el aire huele a pino y sal marina, mientras en los pueblos de piedra encaramados en las colinas parece que el tiempo se haya detenido.
Ven con nosotros a descubrir tesoros escondidos y lugares preciosos que visitar en Mallorca.
Mapa de lugares que ver en Mallorca:
1. Palma de Mallorca y la catedral de La Seu
El corazón vibrante de la isla, donde la historia se mezcla con la vida moderna. Su gran protagonista es la impresionante catedral gótica de La Seu, que se alza majestuosa sobre el puerto. Su enorme rosetón está entre los más grandes del mundo y el interior, en el que también participó Gaudí, deja sin aliento. Justo al lado se encuentra el Palacio Real de la Almudaina y, bajo ellos, se extiende un laberinto de callejuelas empedradas del casco antiguo, lleno de bares de tapas, boutiques y patios escondidos.
Consejos prácticos: Lo mejor es explorar el centro a pie. Aparca en alguno de los parkings subterráneos junto al paseo marítimo. Para disfrutar de buenas tapas y un ambiente animado, dirígete al barrio de Santa Catalina.
Entrada y horario: La entrada a la catedral es de pago. El horario puede variar, así que conviene comprobarlo en la web oficial. Las calles de alrededor son de libre acceso.

2. Serra de Tramuntana y la carretera a Sa Calobra
Toda la Serra de Tramuntana, que se extiende a lo largo de la costa noroeste, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un mundo de acantilados escarpados que caen al mar, bancales de olivos y pintorescos pueblos de piedra. El gran plato fuerte es la carretera a Sa Calobra: una increíble serpiente de asfalto con decenas de curvas cerradas que desciende hasta una pequeña cala. Aquí, el camino es tan importante como el destino. Lee nuestro artículo: Mallorca – trekking GR 221: consejos prácticos, información y mapa detallado
Consejos prácticos: Reserva bastante tiempo para ir a Sa Calobra y conduce con mucha precaución. En temporada alta puede haber bastante tráfico. La recompensa será la desembocadura del cañón del Torrent de Pareis, por el que puedes caminar hasta una playa de guijarros.
Entrada y horario: La sierra y la carretera son de libre acceso. El aparcamiento en Sa Calobra es de pago. Desde Sóller también puedes hacer una excursión en barco a Sa Calobra.

3. Cap de Formentor
El extremo más oriental de la isla, conocido como el “punto de encuentro de los vientos”. Llegar hasta aquí ya es una experiencia espectacular: una carretera estrecha serpentea por la cresta de los acantilados y regala vistas impresionantes. En el punto final se alza su icónico faro, plantando cara valientemente a los elementos. Haz una parada en el mirador Es Colomer, desde donde disfrutarás de una de las panorámicas más fotogénicas de Mallorca.
Consejos prácticos: En plena temporada de verano, la carretera de acceso al faro suele estar cerrada a los coches privados. Tendrás que aparcar en un parking habilitado y continuar en autobús lanzadera. El mejor momento para visitarlo es a primera hora de la mañana o al atardecer.
Entrada y horario: El cabo y el mirador son de acceso gratuito.

4. Valldemossa
El pueblo más visitado y probablemente también el más bonito de la isla, enclavado en la Serra de Tramuntana. Es famoso por sus casas de piedra decoradas con macetas y por la cartuja, donde en el invierno de 1838–1839 se alojó el compositor Fryderyk Chopin junto a su pareja, la escritora George Sand. Pasear por sus calles empedradas es como viajar a otro siglo.
Consejos prácticos: Prueba la especialidad local, la “coca de patata”, un bollo esponjoso de patata, idealmente acompañado de chocolate caliente. El pueblo es muy popular, así que prepárate para encontrar bastante gente, sobre todo al mediodía.
Entrada y horario: El pueblo es de acceso libre. La entrada al conjunto de la cartuja, incluida la celda de Chopin, es de pago.

5. Cuevas del Drach
El sistema de cuevas más famoso y espectacular de la isla, situado cerca de la localidad de Porto Cristo. La visita te lleva por varias salas enormes llenas de impresionantes estalactitas y estalagmitas. El punto culminante es el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. Allí te sentarás en un anfiteatro para disfrutar de un breve concierto de música clásica interpretado por músicos que navegan en barcas iluminadas.
Consejos prácticos: Es una atracción turística muy popular. Compra las entradas online para una hora concreta, así evitarás colas y te asegurarás de poder entrar. Después del concierto, es posible dar un breve paseo en barca por el lago.
Entrada y horario: Puedes reservar aquí las entradas con recogida incluida. La visita se realiza por franjas horarias dentro de un recorrido guiado. Abierto todos los días.

6. Alcúdia: casco histórico, playa y excursión para ver delfines
Alcúdia ofrece lo mejor de dos mundos. Por un lado, cuenta con un precioso casco histórico perfectamente conservado, rodeado por imponentes murallas medievales y lleno de callejuelas estrechas, restaurantes tradicionales y pequeñas tiendas. Por otro, muy cerca se extiende Port d’Alcúdia, con una playa ancha de varios kilómetros, arena fina y entrada gradual al mar, ideal para familias con niños.
Consejos prácticos: Pasea por la parte superior de las murallas medievales, desde donde tendrás una bonita vista de la ciudad y sus alrededores. Todos los martes y domingos se celebra aquí un gran mercado.
¡Desde Alcúdia también salen excursiones para ver delfines!

7. Sóller a Port de Sóller
La preciosa ciudad de Sóller se encuentra en el fértil “valle dorado”, lleno de naranjos y limoneros. Su corazón es la plaza Plaça Constitució, con una iglesia imponente y muchas cafeterías. Pero la experiencia más especial es llegar hasta aquí: desde Palma puedes tomar un histórico tren de madera que traquetea entre las montañas. Desde la ciudad también sale un tranvía antiguo hacia el pintoresco puerto de Port de Sóller, situado en una bahía perfectamente redondeada.
Consejos prácticos: El trayecto en el tren y el tranvía históricos es turístico, sí, pero absolutamente encantador. Reserva los billetes con antelación, sobre todo en temporada alta.
Entrada y horario: Las ciudades se pueden visitar libremente. Los billetes de tren y tranvía son de pago.

8. Playa de Es Trenc
La playa natural más famosa y una de las más bonitas de Mallorca, conocida como el “Caribe mallorquín”. Te espera una franja de dos kilómetros de arena blanca finísima, agua poco profunda de un turquesa increíble y dunas cubiertas de pinos. En la playa no hay grandes hoteles, lo que le da un carácter salvaje y natural.
Consejos prácticos: La playa forma parte de una reserva natural. Se puede aparcar en parkings de pago, desde donde solo hay que caminar un poco. En verano suele estar muy concurrida, así que lo mejor es llegar temprano por la mañana.
Entrada y horario: El acceso a la playa es gratuito; el aparcamiento es de pago.

9. Caló des Moro y Cala s’Almunia
Dos calas absolutamente espectaculares, situadas una junto a la otra en la costa sureste, que representan a la perfección la belleza de las calas mallorquinas. Caló des Moro es una pequeña cala perfecta, encajada entre rocas y con un agua de un azul increíble. La vecina Cala s’Almunia es más rocosa, con pequeñas casitas de pescadores, e ideal para hacer snorkel.
Consejos prácticos: El acceso es algo exigente: hay que aparcar en el pueblo y después caminar un tramo por senderos empinados. En temporada alta suele estar extremadamente llena y el acceso puede estar regulado. La playita de Caló des Moro es realmente diminuta.
Entrada y horario: El acceso es gratuito.

10. Deià
Un pequeño pueblo exclusivo y artístico en la ladera de la montaña, con unas vistas preciosas al mar. Es un lugar que ha enamorado a artistas, escritores y músicos de todo el mundo (por ejemplo, el poeta Robert Graves vivió aquí durante mucho tiempo). Está lleno de hoteles boutique de lujo, restaurantes de primer nivel y galerías.
Consejos prácticos: Debajo del pueblo se encuentra la pequeña cala de guijarros Cala Deià, con varios restaurantes excelentes de marisco. Aparcar en el pueblo es muy complicado.

11. Pollença y Port de Pollença
La histórica ciudad de Pollença se encuentra en el interior y es famosa por su Calvario: 365 escalones flanqueados por cipreses que suben hasta una capilla en lo alto de la colina, con unas vistas preciosas. El cercano Port de Pollença es un resort elegante y más tranquilo, con un bonito paseo marítimo y playa.
Consejos prácticos: La subida al Calvario es exigente, pero merece la pena. La Plaça Major de Pollença acoge un gran mercado los domingos.

12. Castell de Bellver
Un castillo gótico circular único que se alza sobre una colina por encima de Palma. Como uno de los pocos castillos circulares de Europa, ofrece no solo una historia fascinante (fue residencia real y también prisión), sino sobre todo unas magníficas vistas de 360° de Palma, el puerto y toda la bahía.
Consejos prácticos: Es un lugar fantástico para acercarte a sacar algunas de las mejores fotos de Palma. Se puede llegar al castillo en coche o en autobús turístico.
Entrada y horario: Abierto todos los días excepto los lunes. La entrada es de pago.

13. Fornalutx
A menudo se la considera el pueblo más bonito de toda España. Esta pequeña aldea, perfectamente conservada en el corazón de la Serra de Tramuntana, es la esencia del campo mallorquín. Sus casas de piedra, callejuelas empedradas y escaleras empinadas están siempre decoradas con una explosión de flores.
Consejos prácticos: El pueblo es muy pequeño, así que se recorre en poco tiempo. Combina la visita con una excursión al cercano Sóller.

14. Parque Natural de Mondragó
Este parque natural en el sureste de la isla alberga dos playas espectaculares, Cala Mondragó y S’Amarador, conectadas por un corto sendero excavado en la roca. El parque ofrece paseos preciosos entre pinares, dunas y acantilados con vistas al agua cristalina.
Consejos prácticos: Es un lugar ideal para combinar playa y senderismo suave. Junto a la playa principal hay varios restaurantes. El aparcamiento es de pago.
Entrada y horario: La entrada al parque es gratuita.

15. Artà y las Cuevas de Artà
Un encantador pueblo histórico en el este de la isla, dominado por la iglesia de peregrinación Santuari de Sant Salvador, rodeada de murallas. Desde la cima hay unas vistas preciosas del paisaje. Muy cerca se encuentran las Cuevas de Artà, menos conocidas que las Cuevas del Drach, pero igual de impresionantes por sus enormes salas y sus espectaculares estalactitas y estalagmitas.
Consejos prácticos: El mercado de los martes en Artà es muy popular y auténtico. La visita a las Cuevas de Artà es guiada e incluye también un espectáculo de luz y sonido.
Entrada y horario: El pueblo se puede visitar libremente; la entrada a las cuevas es de pago.

16. Monasterio de Lluc (Santuari de Lluc)
El lugar de peregrinación más importante de Mallorca, escondido en el corazón de la Serra de Tramuntana. Este monasterio es el centro espiritual de la isla y alberga a “La Moreneta”, la imagen de la Virgen negra, patrona de Mallorca. Está rodeado de una naturaleza de montaña espectacular y es punto de partida de muchas rutas de senderismo.
Consejos prácticos: Dentro del recinto también es posible alojarse. Además, hay un museo y un jardín botánico.
Entrada y horario: La entrada al recinto y a la basílica es gratuita; el museo es de pago.

17. Santanyí
Un pueblo con mucho estilo en el sur de la isla, conocido por su arenisca dorada, la misma piedra con la que también está construida la catedral de Palma. Está lleno de galerías de arte, tiendas de diseño con decoración de interiores y restaurantes excelentes. Cada miércoles y sábado se celebra aquí un mercado muy popular.
Consejos prácticos: El mercado de Santanyí es uno de los mejores de la isla: encontrarás de todo, desde productos locales hasta ropa y artesanía.

18. Jardines de Alfabia (Jardines de Alfabia)
Un precioso oasis de tranquilidad a los pies de la montaña, cerca de Sóller. Estos jardines históricos combinan elementos árabes, italianos e ingleses. Pasearás entre palmeras, fuentes, estanques con nenúfares y una pérgola cubierta de glicinas. El conjunto incluye también una antigua casa señorial.
Consejos prácticos: Un lugar ideal para refugiarse del sol del mediodía. Planifica la visita en primavera, cuando todo está en flor.
Entrada y horario: Abierto por temporada (normalmente de marzo a octubre). La entrada es de pago.

19. Mirador de Sa Foradada
Uno de los lugares más románticos y fotografiados de la costa oeste. Se trata de una península con un característico agujero en la roca. Desde el mirador, situado entre los pueblos de Deià y Valldemossa, la vista del atardecer es sencillamente mágica.
Consejos prácticos: En el mirador hay un bar donde puedes tomar algo mientras ves cómo el sol se hunde en el mar. Para los más aventureros, hay un sendero que baja hasta el mar.
Entrada y horario: El mirador es de acceso libre.

20. Playa de Muro
Otra parte de la enorme bahía de Alcúdia, considerada una de las playas más bonitas de la isla. Es famosa por su fina arena blanca, sus aguas increíblemente poco profundas y tranquilas, y sus icónicos muelles de madera que se adentran en el mar.
Consejos prácticos: Gracias a sus aguas poco profundas, es absolutamente ideal para familias con niños pequeños. Algunas zonas son más tranquilas y están protegidas dentro del parque natural de S’Albufera.

21. Cala Figuera
Un pintoresco puerto pesquero con forma de fiordo en el sureste de la isla. A diferencia de muchos otros puertos, Cala Figuera ha conservado su carácter auténtico: no hay grandes hoteles ni playa. Puedes pasear junto al agua, observar a los pescadores trabajando y admirar las casitas blancas con contraventanas de colores.
Consejos prácticos: Es un lugar ideal para disfrutar de una comida tranquila en alguno de los restaurantes con vistas al puerto.

22. Cañón Torrent de Pareis
Un cañón salvaje y monumental que desemboca en el mar en la cala de Sa Calobra. Para senderistas en buena forma y con experiencia, recorrer todo el cañón es una de las mayores aventuras en Mallorca. La ruta es exigente, está llena de enormes rocas y requiere trepar y tener una buena condición física.
Consejos prácticos: El paso por el cañón solo es posible en temporada seca (normalmente de primavera a otoño) y nunca si hay riesgo de lluvia. Incluso si no vas a hacer la ruta completa, puedes caminar un pequeño tramo desde la playa de Sa Calobra hasta la entrada del cañón.
Entrada y horario: El cañón es de acceso libre.

23. Castillo en las nubes – Castell d’Alaró
Para los amantes del senderismo y de las vistas que dejan sin aliento, la subida a las ruinas del castillo de Alaró es una parada imprescindible. Este castillo, situado en lo alto de una montaña escarpada, sirvió durante siglos como refugio inexpugnable. La caminata en sí es una experiencia preciosa, que atraviesa antiguos olivares. La recompensa no es solo la sensación de conquista, sino sobre todo un impresionante panorama de 360° de la isla.
Consejos prácticos: Hay dos rutas para subir: puedes hacer todo el recorrido a pie desde el pueblo de Alaró, o subir en coche por una carretera estrecha hasta el aparcamiento junto al restaurante Es Verger y desde allí continuar caminando aproximadamente una hora. Arriba, junto a la capilla, hay un pequeño y sencillo refugio con algo para comer y beber.
Entrada y horario: La entrada al castillo es gratuita. El recinto es de libre acceso.

24. El corazón de la isla – Sineu y su famoso mercado
Si quieres vivir la Mallorca más auténtica, planifica una escapada a Sineu un miércoles por la mañana, en pleno corazón de la isla. Aquí se celebra el mercado más antiguo y tradicional de Mallorca, con una historia que se remonta al siglo XIV. Además de los clásicos puestos de fruta, verdura y productos artesanales, también incluye un mercado de animales vivos, un espectáculo realmente único.
Consejos prácticos: El mercado se celebra solo los miércoles por la mañana. Llega lo antes posible para evitar las mayores aglomeraciones y encontrar aparcamiento. Es un lugar fantástico para comprar productos locales y souvenirs.

25. Jardines colgantes sobre el mar – Banyalbufar
Este tranquilo pueblo de la costa oeste es la esencia de la belleza de la Serra de Tramuntana. Su mayor orgullo son los cientos de bancales o terrazas agrícolas (las llamadas marjades), construidas durante la dominación árabe, que descienden por las laderas de la montaña como enormes escalones hasta el mar. Pasear entre ellas con vistas al azul infinito es una experiencia totalmente meditativa.
Consejos prácticos: Aparca en la parte alta del pueblo y baja caminando. Debajo del pueblo se encuentra la pequeña cala de piedras Cala Banyalbufar, con una pequeña cascada de agua dulce.

26. El oro blanco de Mallorca – Salinas d’Es Trenc
Cerca de la famosa playa de Es Trenc se encuentra un mundo completamente distinto, casi extraterrestre. Las salinas Salinas d’Es Trenc forman un mosaico de estanques poco profundos donde el agua del mar se evapora de forma natural y se cosecha una de las sales de mayor calidad del mundo: la célebre “Flor de Sal”. El agua de las lagunas suele tener un tono rosado y es un lugar importante para la observación de aves.
Consejos prácticos: Puedes unirte a una visita guiada en la que te explican todo el proceso de extracción de la sal. En la tienda local podrás comprar distintos tipos de sal gourmet, un souvenir perfecto.
Entrada y horario: La entrada al recinto con la tienda es gratuita; las visitas guiadas son de pago y tienen horarios fijos.

27. Paraíso virgen – isla de Cabrera
¿Quieres descubrir cómo era Mallorca antes de la llegada del turismo de masas? Haz una excursión de día completo a la isla de Cabrera. Esta pequeña isla al sur de Mallorca es un parque nacional estrictamente protegido con un número limitado de visitantes. Ofrece naturaleza intacta, aguas cristalinas ideales para hacer snorkel, una antigua fortaleza y una tranquilidad absoluta.
Consejos prácticos: Solo se puede llegar a la isla con una excursión organizada en barco desde el puerto de Colónia de Sant Jordi. Reserva la excursión con antelación, especialmente en temporada alta. La salida suele incluir también una parada en la Cueva Azul (Sa Cova Blava) de Cabrera.
Entrada y horario: El acceso a la isla está regulado y el precio suele estar incluido en la excursión en barco.

28. Castillo y pueblo de Capdepera
Sobre el pintoresco pueblo de Capdepera, en el este de la isla, se alza una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Mallorca. Un paseo por sus imponentes murallas ofrece unas vistas espectaculares del pueblo, el paisaje de alrededor y, en días despejados, incluso de la vecina isla de Menorca. El propio pueblo, situado bajo el castillo, está lleno de callejuelas estrechas y conserva un ambiente tranquilo.
Consejos prácticos: El mercado de los miércoles en Capdepera es una alternativa más pequeña y tranquila a otros mercados de la isla. Combina la visita al castillo con una escapada a playas cercanas como Cala Agulla o Cala Mesquida.
Entrada y horario: La entrada al castillo es de pago. El pueblo se puede visitar libremente.

29. Paraíso de aves – Parc Natural de s’Albufera
La zona húmeda más grande e importante de las Islas Baleares se encuentra justo detrás de la playa de Playa de Muro. Este parque natural es un auténtico paraíso para los amantes de la observación de aves: aquí viven más de 200 especies de pájaros. El parque cuenta con rutas señalizadas para senderistas y ciclistas que atraviesan cañaverales, canales y observatorios.
Consejos prácticos: La entrada al parque es gratuita, pero es necesario recoger un permiso gratuito en el acceso. El mejor momento para observar aves es a primera hora de la mañana o al atardecer. Lleva prismáticos.
Entrada y horario: La entrada es gratuita. Abierto todos los días.
30. El tranquilo puerto de Porto Cristo
Aunque la mayoría de los visitantes van a Porto Cristo solo por las cuevas cercanas, la ciudad en sí es un encantador puerto pesquero que sigue en funcionamiento. Tiene un agradable paseo marítimo, una playa urbana protegida y un ambiente más relajado que el de otros resorts más concurridos.
Consejos prácticos: Es una base estupenda para descubrir la costa este. Pasea por el puerto y fíjate en las tradicionales embarcaciones mallorquinas “llaüts”.

31. Homenaje al artista – Fundació Miró Mallorca
Para los amantes del arte, este lugar es una visita imprescindible. La fundación del famoso artista catalán Joan Miró, que pasó gran parte de su vida en Mallorca, se encuentra en Palma. Aquí puedes visitar sus talleres, conservados exactamente como los dejó, y admirar una amplia colección de sus pinturas, dibujos y esculturas.
Consejos prácticos: El lugar se encuentra en una tranquila zona residencial fuera del centro de Palma. Es una magnífica forma de acercarse al proceso creativo de uno de los grandes artistas del siglo XX.
Entrada y horario: Abierto todos los días excepto los lunes. La entrada es de pago.

32. Bodegas en la zona de Binissalem
Mallorca no es solo playas, también es un destino de excelente vino. La parte central de la isla, alrededor del pueblo de Binissalem, es la principal zona vinícola con Denominación de Origen protegida (D.O.). Muchas bodegas locales ofrecen visitas guiadas y catas, donde puedes probar vinos elaborados con variedades autóctonas como Manto Negro o Moll.
Consejos prácticos: Entre las bodegas más conocidas que merece la pena visitar están José L. Ferrer o Bodegas Ribas. Es necesario reservar la visita y la cata con antelación.
Entrada y horario: El acceso requiere reserva y es de pago.

33. Belleza salvaje – Cala Mesquida
Esta gran playa de arena en el noreste de la isla es la esencia de la belleza salvaje y libre. Está rodeada de dunas y un pinar, y forma parte de una zona protegida. Gracias a su ubicación abierta, aquí puede haber olas más grandes, lo que la hace popular entre los surfistas.
Consejos prácticos: Desde el aparcamiento, una pasarela de madera atraviesa las dunas hasta la playa. A pesar de su carácter salvaje, encontrarás servicios básicos como hamacas y un pequeño bar.

34. Ermita de la Victoria
Esta pequeña ermita del siglo XVII se encuentra en la península de La Victòria, cerca de Alcúdia. Está situada en una ladera boscosa y ofrece una tranquilidad maravillosa y unas vistas preciosas de la bahía de Pollença. Es un destino perfecto para una ruta corta a pie o para llegar en coche por una carretera panorámica.
Consejos prácticos: Junto a la ermita hay un pequeño restaurante con terraza panorámica. El lugar es ideal para escapar de las multitudes de la más concurrida Alcúdia.
Entrada y horario: La ermita es de acceso libre.

35. Monasterio de San Salvador (cerca de Felanitx)
Otro de los monasterios de Mallorca construidos en una cima estratégica. El monasterio de San Salvador se eleva hasta los 509 metros y ofrece una de las mejores vistas panorámicas de toda la isla. Hasta la cima sube una carretera serpenteante muy popular entre los ciclistas.
Consejos prácticos: Además del monasterio, en la cima también encontrarás una gran estatua de piedra de Cristo y una cruz monumental.
Entrada y horario: El recinto es de acceso libre.

36. Cala Llombards
Una de las calas más pintorescas y populares del sureste. Esta cala de arena fina y agua de un turquesa increíble está encajada entre rocas cubiertas de pinos. A los lados verás pequeños varaderos de pescadores excavados en la roca.
Consejos prácticos: Gracias a su fácil acceso y al aparcamiento justo junto a la playa, es muy popular entre familias con niños. En verano suele llenarse mucho, así que conviene llegar temprano.

37. En barco a las calas más bonitas: Caló des Moro & Cala Màrmols
Zarpa desde el pintoresco puerto de Cala Figuera y descubre los tesoros más bonitos de la costa sureste de Mallorca. Te espera una travesía relajada en grupo pequeño junto a acantilados salvajes, cuevas de contrabandistas escondidas y playas de aguas increíblemente turquesas.
Lo más destacado de la excursión son las legendarias calas Caló des Moro y la vecina S’Almunia con sus típicas casetas de pescadores.
Puedes reservar la excursión en barco aquí.

38. El fiordo de Mallorca – Cala Pi
Esta cala estrecha y alargada del sur de la isla recuerda por su forma a un fiordo. Está encajada entre altos acantilados y, al fondo, tiene una pequeña playa de arena con aguas tranquilas y poco profundas. El acceso a la playa se realiza por unas escaleras empinadas.
Consejos prácticos: Es un lugar muy fotogénico, sobre todo visto desde arriba. Debido al espacio limitado, en temporada puede llenarse rápidamente.

39. Pollentia – ciudad romana
Entre la histórica ciudad de Alcúdia y su puerto se encuentra el yacimiento arqueológico más importante de la época del Imperio romano en las Islas Baleares. Pollentia, fundada en el año 123 a. C., fue la capital de la isla. Hoy puedes recorrer los restos del foro romano, barrios residenciales con mosaicos y, sobre todo, un teatro romano muy bien conservado que, a diferencia de otros, está excavado en la roca.
Consejos prácticos: La visita no te llevará demasiado tiempo y es un complemento perfecto a un recorrido por la Alcúdia medieval. Muestra hasta qué punto se remonta la historia del asentamiento en este lugar estratégico. La entrada incluye las tres zonas (foro, barrio residencial y teatro).
Entrada y horario: Abierto todos los días excepto los lunes. La entrada es de pago.

40. Porto Colom
Uno de los puertos naturales más grandes y bonitos de la isla, que todavía conserva el ambiente de un pueblo pesquero tradicional, especialmente en la zona antigua alrededor del muelle. Ofrece una mezcla de casitas tradicionales de colores, apartamentos más modernos y restaurantes.
Consejos prácticos: La preciosa playa de Cala Marçal se encuentra a poca distancia del centro. Acércate caminando hasta el faro para disfrutar de unas vistas preciosas.

41. Cuevas dels Hams
Vecinas y competidoras de las más famosas Cuevas del Drach. Las Cuevas dels Hams (que se traduce como “cuevas de los anzuelos”) deben su nombre a unas formaciones de estalactitas únicas que crecen en todas direcciones y recuerdan a anzuelos. La visita es moderna e incluye una impresionante iluminación de colores y un espectáculo audiovisual.
Consejos prácticos: Son más pequeñas que las Cuevas del Drach, así que la visita es más corta. Puede ser una buena alternativa si las Cuevas del Drach están completas.
Entrada y horario: La entrada es de pago. Abierto todos los días.

42. Muro – pueblo tradicional del interior
Aunque la mayoría solo conoce la costera Playa de Muro, el pueblo interior de Muro es un lugar auténtico con arquitectura tradicional de arenisca, un museo etnológico y una plaza de toros. Es una ventana a la vida más tranquila y agrícola de Mallorca.
Consejos prácticos: Visítalo el domingo, cuando se celebra su tradicional mercado semanal.

43. Cala Torta, Cala Mitjana y Cala Estreta
Un trío de playas salvajes y preciosas en el noreste de Mallorca, cerca de Artà. Se llega por una carretera bacheada y polvorienta, pero la recompensa merece la pena: naturaleza espectacular, aguas limpias y menos gente. Cala Torta es la más grande; las otras dos son más pequeñas e íntimas.
Consejos prácticos: El camino no es adecuado para coches bajos o deportivos. En verano suele funcionar un pequeño chiringuito en Cala Torta. A menudo hay oleaje.

44. Palma Aquarium
Un mundo marino moderno y grande, ideal como atracción para toda la familia, especialmente en días de lluvia. Cuenta con decenas de acuarios que muestran la vida del mar Mediterráneo y de los océanos tropicales. Su gran estrella es el “Big Blue”, uno de los acuarios de tiburones más profundos de Europa.
Consejos prácticos: Está situado cerca del aeropuerto. Reserva al menos 3 horas para la visita. Las entradas compradas online suelen ser más baratas.
Entrada y horario: Abierto todos los días. Las entradas se pueden comprar aquí.

45. Faro de Cala Ratjada
Este pintoresco faro se encuentra en el punto más oriental de la isla, en el cabo Punta de Capdepera. Sigue en funcionamiento y ofrece unas vistas preciosas al mar y a la costa de los alrededores. Es un lugar ideal para dar un paseo tranquilo y ver el amanecer.
Consejos prácticos: Se puede llegar en coche hasta el faro. Combina la visita con un paseo por el paseo marítimo del cercano núcleo turístico de Cala Ratjada.
Entrada y horario: El entorno del faro es de acceso libre.

46. Cala Varques y el puente natural Es Caló Blanc
Para los amantes de la aventura y de las playas salvajes, Cala Varques es toda una leyenda. Esta preciosa cala de arena blanca y agua turquesa solo es accesible a pie (unos 15-20 minutos caminando por un sendero pedregoso) y durante mucho tiempo fue refugio de hippies y nudistas. Su mayor joya es el cercano acantilado de Es Caló Blanc, donde el mar ha creado un enorme puente natural de roca, increíblemente fotogénico.
Consejos prácticos: No hay ningún aparcamiento oficial, así que tendrás que aparcar junto al camino rural de acceso. Lleva calzado resistente. En la playa no hay servicios, por lo que conviene llevar suficiente agua y comida. Respeta la naturaleza y llévate toda tu basura.

47. Petra y Pla de Mallorca (llanura central)
Para completar la imagen de Mallorca, hay que alejarse de la costa y de la montaña y adentrarse en su corazón agrícola: la llanura del Pla de Mallorca. Es un mundo de molinos de viento, muros de piedra, rebaños de ovejas y pueblos tranquilos donde la vida sigue un ritmo más pausado. El mejor ejemplo es el pueblo de Petra, conocido por ser el lugar de nacimiento de Fray Junípero Serra, el misionero que fundó las primeras misiones en California. Aquí encontrarás un museo dedicado a su vida y un ambiente prácticamente intacto por el turismo.
Consejos prácticos: La mejor forma de explorar esta zona es en coche, dejándose llevar sin rumbo por las estrechas carreteras entre campos y pueblos. Es una mirada a esa “otra” Mallorca, totalmente auténtica.
Entrada y horario: Los pueblos y el paisaje son de libre acceso. La entrada al museo de Petra es de pago.

¿Dónde alojarse en Mallorca?
Para unas vacaciones de playa relajadas, elige la costa norte y este:
Para los amantes de la vida urbana y la cultura, alojamiento en Palma:
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